From Milton Olivo

If the Western powers conspire against the integrity of the Dominican nation, supporting the Haitian invasion of our territory, to save the homeland, if it is necessary to align ourselves with Russia and China, we are obliged to do what needs to be done to save the homeland.

But if the Haitian invasion is a plan by the national oligarchy to dispose of cheap labor and seeking merger to double the market for their products, they become the enemies of the country’s existence and the people are in the duty to confront them.

The salvation of the homeland, and the urgent need to repatriate the invaders and seek a definitive solution to this problem, history commands, clearly and without a doubt, identify who the enemy is, and take the necessary measures to defeat them and save the homeland.

Strategic thinking is imperative to define future actions, aimed at preserving Dominicanness, eradicating unemployment, maximizing production, industrialization and exports, to multiply GDP. More of the same is unacceptable.

The Haitian invasion is a national security problem, we must respond strategically, I suggest calling for compulsory military service, promoting industries for the manufacture of military weapons, and taking the necessary measures to be prepared to preserve the homeland.

We cannot continue talking about the problem while it is getting worse. To tolerate the problem is to act against the national interest. It is a problem that we have to solve, if necessary militarily. But we have already reached a limit that crosses the proper red line.

Preserving the homeland is what determines our foreign policy. The search for the defense of the national interest must guide our steps. Countries have neither friends nor enemies, they have permanent interests. Those who coincide with our interests are our friends, those who conspire against our interests are, in practice, our adversaries.

If the Western powers conspire against the integrity of the Dominican nation, supporting the Haitian invasion of our territory, to save the homeland, if it is necessary to align ourselves with Russia and China, we are obliged to do what needs to be done to save the homeland.

The author Milton Olivo is a writer and Dominican nationalist politician.

Article received via Email and Translated from Spanish to English. Following the original text in Spanish:

La Invasión Haitiana y la Preservación de la RD-2022
Por Milton Olivo

Si las potencias de occidente conspiran contra la integridad de la nación dominicana, apoyando la invasión haitiana de nuestro territorio, para salvar la patria, si es necesario alinearnos con Rusia y China, estamos obligados a hacer lo que hay que hacer para salvar la patria.

Pero si la invasión haitiana, es un plan de la oligarquía nacional, para disponer de manos de obra barata y buscando la fusión para duplicar el mercado para sus productos, se convierten en los enemigos de la existencia de la patria y el pueblo está en el deber de enfrentarlos.

La salvación de la patria, y la urgente necesidad de repatriar los invasores y buscar una solución definitiva de este problema, la historia manda, identificar claramente y sin duda, quien es el enemigo, y tomar las medidas necesarias para derrotarlos y salvar la patria.

Es imperativo un pensamiento estratégico para definir las acciones a futuro, tendiente a preservar la dominicanidad, la erradicación del desempleo, maximizar la producción, la industrialización y las exportaciones, para multiplicar el PIB. Es inaceptable el más de lo mismo.

La invasión haitiana es un problema de seguridad nacional, debemos responder estratégicamente, sugiero convocar a un Servicio Militar Obligatorio, impulsar industrias de fabricación de armas militares, y tomar las medidas necesarias para estar preparados para preservar la patria.

No podemos continuar hablando del problema mientras este se agrava. Tolerar el problema, es actuar contra el interés nacional. Es un problema que tenemos que resolver, si es necesario militarmente. Pero ya hemos llegado a un límite que traspasa la debida línea roja.

Preservar la patria, es lo que determina nuestra política exterior. La búsqueda de la defensa del interés nacional, debe guiar nuestros pasos. Los países no tienen ni amigos ni enemigos, tienen intereses permanentes. Los que coinciden con nuestros intereses, son nuestros amigos, los que conspiran contra nuestros intereses, son en la práctica nuestros adversarios.

Si las potencias de occidente conspiran contra la integridad de la nación dominicana, apoyando la invasión haitiana de nuestro territorio, para salvar la patria, si es necesario alinearnos con Rusia y China, estamos obligados a hacer lo que hay que hacer para salvar la patria.

El autor es escritor y político nacionalista dominicano.

 

By Neo

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